En día fijo y señalado

Era un 30 de julio de 1749. Para muchos esta fecha no significa nada. Y no es de extrañar porque apenas existen referencias en los libros de historia o en los libros de texto escolares sobre lo que sucedió ese 30 de julio de hace más de 260 años. Reinaba Fernando VI, un monarca sobre el que el historiador Joaquín Guichot decía que su grandeza residía en la compasión de los males de su pueblo, al que le da felicidad y bienandanza, bienestar y dicha. Un rey que lamentaba las desgracias de su pueblo y tomaba parte de su llanto. Un rey que dictó la orden de la Prisión General de los gitanos españoles. La Prisión General fue la guinda de las pragmáticas y leyes antigitanas que en los siglos anteriores buscaron la asimilación y eliminación de lo diferente. Gaspar Vázquez Tablada, obispo de Oviedo y presidente del Consejo de Castilla, máximo órgano de la monarquía española, fue uno de los que prepararon el terreno para eliminar a los que consideraba el mayor problema del reino e instruyó para que el plan se realizara en día fijo y señalado. También se tomaron las medidas jurídicas y canónicas, entre las que se encontraba que no pudieran refugiarse en las iglesias, que permitieron el apresamiento de los gitanos españoles. Fue el ejército el que se encargó de poner en marcha el plan: “…se arrojarán a las casas de los gitanos, prenderán a todos, hombres, mujeres y niños, cerrarán las casas o dejarán centinelas en cada una, llevarán los presos a la cárcel, donde todos juntos con las separaciones prevenidas se dejará una guardia de veinte hombres“. Entre 9.000 y 12.000 personas fueron apresadas. Se les encarceló, les embargaron los bienes, separaron a las mujeres de los hombres, se llevaron a hombres y niños mayores de 10 años a trabajar a minas y arsenales o les condenaron a trabajos forzados y a galeras donde muchos murieron por las miserables condiciones de vida.

Este es uno de los hechos históricos que no se cuentan en los colegios ni ha sido objeto de interés de la mayoría de los historiadores españoles. Como si nunca hubiera existido. Pero la conmemoración y el recuerdo de estos hechos y de las personas que los sufrieron dignificará a este estado y a sus ciudadanos cuando empiecen a mirar con respeto al pueblo gitano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s