El movimiento "anti racaille" francés. Racismo e intolerancia hacia lo diferente

El sábado, 23 de octubre, se manifestaron al grito de ¡Juventud contra la escoria!, jóvenes de la ultraderecha francesa por las calles de París. Este acto fue organizado por el grupo fascista Une autre jeunesse, que defiende la lucha por la identidad de los jóvenes franceses y europeos frente a la inmigración.

Este grupo, heredero de Les Jeunesses Identitaries, se enmarca dentro de un movimiento que defiende planteamientos racistas y contrarios a la inmigración junto con otros grupos como Le Bloc Identitaire, fundado en abril del 2003 por Fabrice Robert, antiguo militante del FN francés, que lucha por preservar la identidad francesa y europea. Sus ideas no son ajenas a los defendidas por el Frente Nacional, del retirado Jean Marie Le Pen, y por sus juventudes.

Los planteamientos racistas son difundidos a través de varios sitios en internet como Les Identitaires o Blog-Identitaire. Sus ideas contra la inmigración, considerada una invasión que atenta contra la identidad local y nacional de los nativos, se mezclan con un rechazo al consumismo, la explotación de los trabajadores, el imperialismo de América del Norte o de los musulmanes y el sistema electoral francés. Pero por encima de todo destaca su activismo en la defensa de su identidad frente a los inmigrantes árabes o franceses de origen árabe.

Estas ideas son asumidas por una parte de los ciudadanos franceses, a través del movimiento anti racaille promovido por estos grupos fascistas, y por el gobierno francés de Nicolas Sarkozy, que pone en práctica políticas racistas y de criminalización de la inmigración, expulsando de Francia a ciudadanos europeos de etnia gitana. El sentimiento anti racaille criminaliza, a su vez, a los inmigrantes, fundamentalmente de origen africano o provenientes de países árabes, de los problemas de seguridad ciudadana que se producen en las grandes ciudades francesas como París, Lyon o Marsella. Estos prejuicios son alimentados y difundidos, no sólo por estos grupos fascistas, sino también a través de redes sociales como Facebook, asociaciones de ciudadanos o la elaboración de videos que sirvan al objetivo de nutrir al miedo que actúa como gasolina de estos planteamientos racistas.


Europe 2029 : Guerre Civile

Las posturas racistas contra ciudadanos árabes son el pegamento que une a estos grupos con otros, de similares características, a lo largo del mundo. Medios de comunicación como la CBN, creada por el telepredicador Pat Robertson y cuyo cometido es preparar a las naciones del mundo para la venida de Jesucristo, se encarga de difundir mensajes de odio, avivando y fortaleciendo sentimientos de rechazo contra aquellos que son diferentes.


Por desgracia estas ideas se encuentran detrás de los idearios políticos de partidos políticos con representación parlamentaria en varios países europeos y es apoyada por cada vez más ciudadanos. El odio al islam y a los musulmanes, la tergiversación y la manipulación de su cultura y la continua criminalización de sus miembros les convierte en los nuevos chivos expiatorios de Europa, junto con los siempre presentes en estas cuestiones, los gitanos. La construcción de una Europa desde la intolerancia, el miedo y el odio es su objetivo. En nuestra mano, la de los ciudadanos y la de los políticos, está socavar estos cimientos.

Qui sont Les Identitaires?


ACTUALIZACIÓN 21/10/12:

Los grupos franceses de extrema derecha racistas siguen en su lucha por la reconquista de su identidad frente a la inmigración y, especialmente, la de origen árabe. Ayer fueron detenidos tres miembros del grupo Génération Identitaire por ocupar una mezquita en Poitiers. Esta es su declaración de guerra:


4 comentarios en “El movimiento "anti racaille" francés. Racismo e intolerancia hacia lo diferente”

  1. Calificar de «racismo» y «odio» a un grupo que lucha por la seguridad e identidad nacional es una tontería enorme proveniente de una persona con clara tendencia progre-mundialista y amante de la inseguridad. Es un hecho que los delitos cometidos en las grandes urbes son obra de jóvenes de origen extranjero o descendientes de los mismos que no han podido integrarse a la sociedad ni asimilado los valores occidentales. Es una realidad tangible e innegable donde el término «prejuicio» no tiene lugar. Si a usted le gusta salir a la calle y ser asaltado por un grupo de subsaharianos o gitanos entonces se comprende el porqué de su postura pro-inmigrante, pero no venga a joder en su cutre blog con comentarios sin fundamento y claramante fanáticos de típico progre-globalista que jamás ha sido asaltado en su burgués vida ni le han violado a su hermana un grupo de africanos nacionalizados. La existencia del movimiento «anti-racaille» es una reacción natural generada por la incuestionable presencia abrumadora de inmigrantes antisociales que se han convertido en una amenaza seria contra la seguridad del europeo común. Tachar de «nazis» o «racistas» a un grupo honesto que quiere expresar su rechazo a un problema evidente es un absurdo con claros intereses progres e incluso ingenuo.

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  2. Estoy de acuerdo con el usuario de arriba. Yo no sé si has estado en Francia mucho o no, pero ya no es lo mismo de hace 25 años. Esta gente no se ha integrado, ni quiere hacerlo, sobretodo los jóvenes, que se sienten rechazados antes de intentar nada, y convierten eso en odio. Qué fácil es llamar racismo a la reacción que pueda tener la sociedad francesa contra esto. Si los immigrantes son incívicos, debemos hacer la vista gorda para que los hiprócitas de turno no nos llamen racistas? o debemos tomar medidas. Un saludo

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  3. Es difícil estar de acuerdo con el primer comentario repleto de insultos pero bueno, igual tú has visto algún argumento suelto. Yo ninguno. No es necesario estar en Francia ni mucho ni poco. Con que visites las páginas antiracaille y de grupos racistas franceses es suficiente. Hay planteamientos que son inaceptables. En la entrada dejo algún enlace. Por cierto, los inmigrantes no son incívicos. Lo son las personas, por lo que no se puede culpar a colectivos heterogéneos del comportamiento de personas individuales. No entiendo por qué aquellos que defienden planteamientos racistas cuando simplifican un problema de seguridad, culpando a grupos específicos, que suelen ser siempre los mismos, como los inmigrantes o los gitanos, se molestan porque alguien les califique como racistas. Es más honesto reconocer lo que uno es. Cuando Sarkozy expulsa a familias enteras de gitanos con la excusa de que una persona ha cometido un delito, se llama racismo. Cuando un grupo de ciudadanos se une para atacar a un colectivo concreto indiferenciado son actos racistas. Creo que la mayor hipocresía es pensar y actuar como un racista y quejarse de que se los califique como tales. Un saludo anónimo

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