¡Huelga, huelga, huelga! ¡Huelga general!

Qué previsibles son los dos grandes partidos. La derecha política y mediática con su dialéctica agresiva y rozando el límite de la apología de la violencia contra el derecho a la huelga, con sus diatribas contra la acción legal de los piquetes y los titulares grandilocuentes y ridículos como que es una huelga “contra España”. Sin contar con esa matraca, que por mucho que la repitan no deja de ser peripatética, del derecho al trabajo, y más en estos momentos en los que la reforma laboral, aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy, atenta precisamente contra el derecho al trabajo y los derechos de los trabajadores. Qué sarcasmo que los mismos que minan estos derechos se erijan en adalides del derecho a trabajar. Y el PSOE. Ese partido que utiliza el manoseado concepto de responsabilidad para hacer lo que realmente quieren hacer, que es no ir a la huelga, en ese juego tramposo de apoyar la huelga y a los trabajadores pero no hacerla por responsabilidad. Si se apoya, se hace y si no es pura y simple palabrería. Decir una cosa y hacer otra. En eso acabo el anterior gobierno de Zapatero, contra el que también se convocó una huelga general el 29 de septiembre de 2010 y a la que respondió con su mantenimiento y la reforma de las pensiones, que no ha tenido ni un solo efecto positivo en la situación económica y laboral de este país. Estas son las medidas que han hecho desde el gobierno, sea del PP o del PSOE, en relación a la crisis económica. Medidas sin ningún tipo de influencia o de modificación positiva en la economía española y que no ha mejorado siquiera un poquito el día a día de los millones de desempleados. Y en esas estamos con esta reforma laboral, una agresión más de las muchas que estamos sufriendo. Aquí no estamos hablando solo de la reforma sino de los ataques a los servicios públicos, especialmente a la sanidad y a la educación, de la ausencia de medidas contra el fraude fiscal, de la ausencia de democracia en la toma de decisiones, de los privilegios que se proporcionan a los poderes económicos, del ninguneo a la ciudadanía y de la represión y criminalización de las protestas contra este sistema perverso. Estamos viviendo una época en la que se está produciendo un ataque brutal contra los derechos fundamentales de la ciudadanía, dirigida por el poder económico en connivencia con los gobiernos occidentales. No solo hay que salir a la calle para protestar contra la reforma laboral sino también para defender nuestros derechos y la realidad de que hay otra salida, alejada de los patrones neoliberales. Salid a la calle, tomad las plazas y dejad muy claro a aquellos que se quedan por responsabilidad en el congreso que siempre plantearemos resistencia a sus agresiones.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s